03 · El marco
No hace falta
invadir
Hace cien años, León Trotsky describió cómo un país se pierde sin que nadie lo invada. Todas las citas que siguen están verificadas contra el archivo, con obra y fecha.
León Trotsky, fotografía sin fecha. Fotomontaje del afiche.
El mecanismo
En febrero de 1926, Trotsky describe cómo el capital estadounidense se quedaba con Europa. No con tropas: comprando.
«Los norteamericanos ya se han asegurado, comprando acciones, el control de los llamados “bancos D”, los cuatro bancos más importantes de Alemania. La industria petrolera alemana está evidentemente colgada de los faldones de la Standard Oil. Las minas de zinc han pasado a manos de Harriman.»
Y el método, dicho con todas las letras:
«El norteamericano llega, da los diez millones y pone sus condiciones.Él es el amo, él da las órdenes.»
Quién abre la puerta
Doce años después, escribiendo desde México, Trotsky explica por qué los países periféricos no se defienden. No es distracción: es estructura.
«En los países industrialmente atrasados el capital extranjero juega un rol decisivo. De ahí la relativa debilidad de la burguesía nacional en relación al proletariado nacional.»
Y el porqué, de 1928: no es complicidad moral, es cálculo de clase.
«Por miedo a las masas la burguesía deserta luego de la revolución, o exhibe abiertamente su odio disimulado hacia ella.»
Tierra y soberanía, una sola pregunta
En 1938 Trotsky une las dos cosas que este dossier trata por separado.
«La tarea central de los países coloniales y semicoloniales es larevolución agraria —la liquidación de las herencias feudales— y la independencia nacional —el derrocamiento del yugo imperialista.»
«Los solemnes discursos sobre el capital extranjero aportando “civilización”… la cuestión, en realidad, concierne alsaqueo de la riqueza natural del país.»
